Pone armada egipcia ejemplo de civilidad

Mubarak dejará el poder en septiembre

El Ejército egipcio ha tenido un papel fundamental en la revolución al no reprimir a los manifestantes, aunque tampoco ha abandonado al Presidente Mubarak.

Mediante su silencio, y su actitud observadora se ha ganado la confianza de la población que convive con los efectivos y sus tanques en las principales calles de El Cairo.

Según los expertos, el Ejército apoya una transición organizada por el régimen, como lo sugirió Estados Unidos.

Este martes, el Presidente egipcio, Hosni Mubarak, anunció que ya no se presentará a otra reelección y que transferirá el poder en los próximos meses.

“Trabajaré duramente para llevar a cabo las medidas necesarias para transferir el poder a la persona elegida por el pueblo”, dijo en un mensaje por televisión.

Mientras tanto, en la plaza Tahrir, corazón de las manifestaciones y el cambio político en Egipto, cerca de un millón de personas se reunieron para exigir su salida inmediata.

La respuesta de la gente, luego de escuchar la “solución” del Presidente fue gritar: “Fuera, no te queremos, Mubarak”.

En la ola de disturbios de los últimos ocho días la plaza es escenario de una revuelta popular que quiere acabar con 30 años de autocracia en la persona de quien llegó al poder en 1981, tras el asesinato de Anwar Sadat, dos años después de firmar la paz con Israel.

“Rechazamos las ofertas de diálogo y las reformas que ha propuesto Mubarak y no vemos otra alternativa que se vaya de Egipto”, dijo Hasan Nofar, uno de los dirigentes de la coalición de partidos que exigen su dimisión.