Combinación de medicinas reduce el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo.

La combinación de varios medicamentos antirretrovirales reduce en más de un 50 por ciento la probabilidad de que se infecte un bebé cuya madre sea portadora del VIH, según una investigación de científicos estadounidenses presentada hoy.

Este estudio fue expuesto durante la 18 Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas, que se celebra esta semana en la ciudad de Boston (Massachusetts), en el este del país.

Científicos de los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU (NIH, en inglés) hicieron una investigación en hospitales de Brasil, Sudáfrica, Argentina y Estados Unidos con 1.684 niños nacidos de mujeres a las que no se les diagnosticó la presencia del virus hasta que dieron a luz.

Para evitar la transmisión al bebé, las mujeres con VIH que quedan embarazadas pueden recibir tratamiento previo, pero si no se sabe que están infectadas hasta que dan a luz, se pierde esa oportunidad.

En esos casos los bebés suelen recibir tratamiento al poco de nacer con zidovudina (ZDV), el primer medicamento antirretroviral aprobado en 1987, para evitar que el niño también se infecte.

Pero según la nueva investigación, si a la zidovudina se le añaden otros medicamentos como nervirapine (NVP), lamivudine (3TC) o nelfinavir (NFV), las posibilidades de éxito aumentan en un 50 por ciento.

“Para reducir la transmisión del VIH de madre a hijo, lo mejor es el tratamiento antirretroviral durante el embarazo”, señaló Heather Watts, médico del área de sida del centro pediátrico, adolescente y maternal del Eunice Kennedy Shriver National Insitute of Child Health and Human Development (NICHD).

“No obstante, cuando el tratamiento durante el embarazo no es posible, nuestros resultados muestran que añadiendo uno o dos medicamentos a los tratamientos actuales reducen significativamente la posibilidad de transmitir el VIH de madre a hijo”.

Los médicos distribuyeron a los niños en tres grupos aleatoriamente y se les dio tres tratamientos distintos.

Los primeros recibieron el tratamiento habitual de zidovudina (ZDV) durante seis semanas; otro grupo ZDV más tres dosis de nervirapine (NVP) durante su primera semana de vida; y el último las seis semanas de ZDV más dos de lamivudine (3TC) y nelfinavir (NFV).

El estudio mostró que en los tratamientos con dos y más tipos de medicamentos la transmisión del VIH se redujo en un 50 por ciento.

La proporción de niños infectados a los tres meses fue del 4,9 por ciento de los que habían recibido sólo ZDV; del 2,2 por ciento en los que recibieron ZDV+NVP; y del 2,5 en los que tomaron ZDV+3TC+NFV.

Según datos de los Centros de Control de Enfermedades (CDC, en inglés), una de cada cinco personas en Estados Unidos infectadas por el VIH no sabe que es portador del virus.

El Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) ha indicado que sólo el 21 por ciento de las mujeres de ingresos bajos y países en desarrollo se hacen la prueba del VIH durante el embarazo.

En Estados Unidos nacen anualmente entre 100 y 200 niños con VIH, la mayoría de mujeres que no se hicieron la prueba o que no recibió tratamiento durante el embarazo.