Procuraduría de Estados Unidos defiende acciones ejecutivas sobre armas de fuego

Washington, 20 Ene.- La procuradora de Justicia, Loretta Lynch, defendió hoy ante legisladores las acciones ejecutivas anunciadas por el presidente estadunidense Barack Obama sobre armas de fuego, al considerar que se apegan a la Constitución.

Al comparecer ante un panel del Senado, Lynch destacó que estas acciones ejecutivas permitirán eliminar la opacidad en algunas áreas de las leyes actuales.

“Tengo confianza total de que los pasos sensibles anunciados por el presidente (Obama) son legales. Son consistentes con la Constitución como lo ha interpretado la Corte Suprema y las leyes aprobadas por el Congreso”, enfatizó.

Lynch insistió que las acciones buscan ampliar la verificación de antecedentes sobre quienes buscan adquirir armas de fuego y evitar que éstas caigan en las manos equivocadas, como criminales y personas convictas aún de crímenes domésticos.

La procuradora pareció desestimar las acusaciones de opositores de que las acciones del mandatario tienen como propósito quitarles las armas a los estadunidenses, un derecho protegido por la segunda enmienda constitucional.

El senador republicano por Alabama, Richard Shelby, que presidió la audiencia de Lynch ante un panel del Comité de Apropiaciones del Senado, hizo eco de estos temores.

Shelby criticó el hecho de que Obama optó por circundar al Congreso, donde existe una fuerte oposición a imponer nuevas regulaciones sobre la tenencia y compra de armas y se declaró “temeroso” por el alcance de las medidas.

“Me queda claro que los estadunidenses están temerosos de que el presidente Obama está ansioso de arrebatarles sus derechos bajo la segunda enmienda”, dijo.

Insistió en que la Constitución no permite al presidente actuar de manera unilateral “y los estadunidenses no lo permitirán”, advirtió.

Obama anunció en fecha reciente un conjunto de órdenes ejecutivas para fortalecer los controles sobre la tenencia de armas de fuego y reducir así la violencia armada que cada año provoca la muerte de 30 mil personas en Estados Unidos.

Bajo estas medidas, las personas que vendan armas de fuego deberán obtener una licencia primero y se anticipa que la medida impactará en especial a quienes se dedican a esa actividad en las llamadas ferias de armas, donde los controles son en ocasiones laxos.

De igual manera esos comerciantes deberán verificar los antecedentes penales de quienes buscan adquirir armas de fuego, algo que el gobierno insiste resulta crítico ante el hecho de que uno de cada 30 potenciales compradores han cometido algún tipo de crimen. (Notimex)