Colocan detectores de humo en los hogares del barrio donde murió la abuela y los niños

Una abuela y sus dos nietos murieron atrapados en un incendio días pasados y la tragedia puso en el tapete los sistemas de seguridad de los hogares  de Tampa.


Las casas son pequeñas, la mayoría no tiene alarmas de incendio y están aseguradas con barras antirrobo que en situaciones como las que vivió la mujer con los niños se convierten en una trampa mortal.
Luego de la muerte de la abuela y sus nietos los bomberos de Tampa, Hillsborough y la Cruz Roja Americana se presentaron en el barrio para aunar esfuerzos e impedir que la tragedia los golpeara nuevamente.
Los funcionarios colocaron detectores libres de humo y explicaron normas básicas de seguridad contra incendios.
Los miembros del Cuerpo de Bomberos y de la Cruz Roja se reunieron en la calle 39 y la calle París Este, y recorrieron cada casa del vecindario, instalaron 171 detectores de humo en 61 casas.
Los detectores de humo tienen una vida útil de 10 años, en los domicilios del barrio la mayoría no tenía detectores de humo y los pocos instalados estaban sin baterías.
En cuanto a las rejas ninguna tenía los dispositivos de liberación rápida, ese tipo de rejas eran las de la casa donde murieron los niños ReShard Ashley, de 8 años, Emjay Jackson, de 3, y Sheryl James, de 61 años, lamentablemente Romello Jackson de 8 años que había sido trasladado al Hospital General de Tampa en estado crítico falleció.
El incendió se origino por una regleta de enchufes sobrecargados en uno de los dormitorio, los bomberos dijeron que la conexión eléctrica era muy precaria.
Los siniestros en los incendios podrían evitarse en un alto porcentaje si las rejas tuvieran el sistema de liberación y las casas contaran con detectores libres de humo.