Unión Europea se une a clamor de Estados Unidos, Mubarak debe irse ya

Se estudian medidas para recortar ayudas a Egipto, en caso de que Mubarak no renuncie.

Los dirigentes europeos subrayan que “el proceso de transición debe iniciarse ahora”, indicaron en una declaración conjunta, instando al régimen de Hosni Mubarak a “satisfacer las aspiraciones del pueblo egipcio con reformas políticas y no con represión”.

Los 27 lanzaron además una advertencia a El Cairo, al dejar planear la posibilidad de una suspensión de la ayuda europea a Egipto, de unos 500 millones de euros para el periodo 2011 y 2013.

“La relación entre la UE y Egipto debe regirse por los principios establecidos en el Acuerdo de Asociación”, un texto que fija los lazos bilaterales así como la ayuda para el país árabe, según la declaración.

Miles de personas oran en la plaza Tahrir de El Cairo

La oposición quiere que la jornada de hoy sea “el Día de la Partida” del presidente egipcio.

“Es un movimiento egipcio. Todo el mundo acudió, tanto musulmanes como cristianos, para reclamar los derechos que les han robado”, declaró el imán que ofició la plegaria, identificado como Jaled al Marakbi por los fieles reunidos en esta céntrica plaza, donde se encuentran atrincherados desde hace once días los opositores al presidente Hosni Mubarak.

“No tenemos a un partido que nos represente y exprese nuestras reivindicaciones. El que quiera negociar que venga aquí para hablar”, subrayó el imán.

“Estamos libres y queremos vivir libres. Les pido que tengan paciencia hasta la victoria”, agregó.

El imán lloró durante la oración en la que se recordó a los fallecidos. Según la ONU, 300 personas habrían muerto en Egipto desde el 25 de enero, a las que se suman al menos ocho que cayeron en los enfrentamientos entre partidarios y adversarios de Mubarak en una batalla campal el miércoles en la plaza Tahrir.

Tan pronto se acabó la ceremonia, la gente empezó a gritar “Vete ya, Vete ya” para pedir la renuncia del presidente, de 82 años, que lleva 30 años en el poder.

EE. UU. discute plan para que Mubarak deje el poder en Egipto

Estados Unidos está discutiendo con funcionarios egipcios un plan para que Hosni Mubarak le entregue inmediatamente el poder a un gobierno de transición encabezado por el vicepresidente Omar Suleimán, informa The New York Times.

El plan busca respaldo del ejército egipcio, dice la nota del diario, que cita a funcionarios estadounidenses y árabes.

El artículo dice que pese a que Mubarak ha rechazado dejar el poder, funcionarios de ambos gobiernos conversan sobre un plan en el cual Suleimán, apoyado por las fuerzas armadas egipcias, comenzaría inmediatamente un proceso de reforma constitucional.

El diario afirma que la propuesta llama a que el gobierno de transición invite a miembros de un amplio espectro de grupos opositores, incluyendo los Hermanos Musulmanes, para iniciar un proceso que lleve a elecciones libres en setiembre.

Horas antes, Mubarak había asegurado que quería dejar el poder, pero que temía que se desatara el caos.

“Estoy harto. Después de 62 años en el servicio público, he tenido suficiente. Quiero irme”, indicó en una entrevista con la periodista de ABC Christiane Amanpour. Sin embargo, manifestó que temía que se desatara el caos en su país si él renunciaba.

Mubarak reconoció que el presidente estadounidense, Barack Obama, al que considera un “buen hombre”, le pidió que abandone el cargo cuanto antes, pero su respuesta fue la de alertar del caos que se generaría de inmediato.

“Usted no entiende la cultura egipcia y lo que ocurriría si dimito ahora”, le contestó Mubarak a Obama, según narró el egipcio en la entrevista con ABC.

No obstante, Mubarak se mostró convencido de que no se presentará de nuevo a las elecciones, aunque no abandonará el país. “Moriré en suelo egipcio”, apuntó.

Además reconoce que “sintió alivio” cuando pronunció su alocución pública el lunes pasado, en la que anunció que no se presentaría a la reelección. En la entrevista, aclara que nunca intentó que su hijo Gamal, considerado por muchos años como su sucesor, ocupara el cargo presidencial cuando él lo abandonara.

En sus declaraciones, el presidente reconoció sentirse “perturbado” por la violencia de los enfrentamientos ocurridos en la plaza Tahrir, pero asegura que su Gobierno no es responsable de ellos. “No me gusta ver cómo los egipcios luchan unos contra otros”, señaló y culpó de esta violencia a los Hermanos Musulmanes, un partido político prohibido.

Los disturbios se propagan por El Cairo

El caos y la violencia volvieron a ser los protagonistas este jueves en el centro de El Cairo, en una jornada que, según fuentes no oficiales, se saldó con ocho muertos.

Los manifestantes que piden la renuncia del presidente egipcio Hosni Mubarak acusaron a los partidarios del régimen de haber disparado contra civiles desarmados.

Y para hoy fue convocada la que se ha denominado ‘marcha de despedida de Mubarak’.

Diferentes barrios de la ciudad fueron escenario de tiroteos, agresiones con arma blanca y atropellos por vehículos a toda velocidad. Poco antes del amanecer, desconocidos situados en un puente abrieron fuego indiscriminado contra la gente que se encontraba en la plaza Tahrir, epicentro de las manifestaciones. Al menos tres personas murieron.

El ambiente cada vez más tenso en la capital ha convertido en blancos incluso a los periodistas extranjeros. Grupos de jóvenes pro Mubarak han perseguido e intimidado a los reporteros. Este jueves, una turba la emprendió contra cualquiera que pasara con una cámara de video o de fotografía, mientras el Ejército apenas disparaba al aire para disuadirlos.

La persecución por parte de los acólitos del régimen llega hasta los hoteles en los que se aloja la prensa. Muchos de los enviados especiales que se hospedan en el Ramses Hilton tuvieron que ser evacuados en tanquetas.

El ambiente se caldeó aún más a medida que avanzaba el día. Varios miles de seguidores de Mubarak intentaron entrar a la emblemática plaza, que se ha convertido en un símbolo de la oposición, y en la que el miércoles protagonizaron una brutal asonada. Esta vez, sin embargo, fueron los manifestantes antigubernamentales los que contraatacaron por sorpresa.

Un campo de batalla

Los violentos acontecimientos en la madrugada pasada llevaron a los opositores a organizarse para asegurar el campamento en el que se han instalado familias enteras. En las entradas a Tahrir construyeron barricadas con láminas de metal y gruesos paneles de madera para contener a los agitadores.

El panorama en la plaza, este jueves, se asemejaba a un hospital de campaña militar, con soldados heridos tras un feroz combate. Varios miles de personas yacían en el suelo con magulladuras, vendajes en la cara y brazos en cabestrillo.

“Vi cómo unos desconocidos que empuñaban un arma disparaban a un compañero en la cabeza. Mubarak y sus secuaces son unos asesinos”, denunció Mahmud Asif, uno de los manifestantes, antes de reiterar: “No van a detenernos. Vamos a quedarnos aquí hasta que se vaya Mubarak”.

El Cairo se ha convertido en una ciudad sin autoridad. Apenas hay Policía y el Ejército se mantiene al margen del conflicto. Por la ciudad circula una presunta ‘policía secreta’ que se niega a identificarse, pero monta retenes vehiculares en los que también se reportan agresiones.

El primer ministro egipcio, Ahmed Shafiq, ofreció disculpas a los ciudadanos por los incidentes de ayer en la plaza de Tahrir y aseguró que se debieron a un “claro error” en la seguridad, que está siendo investigado.

“Expreso todas mis disculpas por todo lo que pasó ayer, porque es ilógico”, dijo. Añadió: “Se está investigando todo lo que pasó este jueves para que el pueblo sepa quién está detrás de ello, y si ha sido un error o un acto intencionado”, dijo Shafiq, en declaraciones a la televisión estatal.

El Primer Ministro dijo a los opositores: “Somos hermanos, no nos vamos a matar por una diferencia de opiniones. Un poco de tranquilidad y, si Alá quiere, la crisis pasará en paz”.