Mujeres del mundo continúan azotadas por la violencia

Por Waldo Mendiluza*

Naciones Unidas (PL) La violencia de género continúa como uno de los problemas más graves que enfrenta la humanidad, con una de cada tres mujeres víctima del abuso físico o sexual en algún momento de su vida.


Un nuevo reporte de la ONU divulgado recientemente ratifica el vergonzoso escenario, pese a los compromisos y las campañas de las últimas décadas.
El flagelo está presente en todos los rincones del mundo, se trata de una preocupación global, advirtió la experta Francesca Grum, del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (DESA).
Los datos reflejados en el informe de 2015 sobre la situación de las mujeres, el sexto de su tipo, invitan a reflexionar acerca del tema, y más que todo a actuar, a 20 años de adoptada la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, revolucionarios instrumentos para la equidad de género y el empoderamiento femenino.
Según el texto, el 66 por ciento de las víctimas de homicidios ejecutados por compañeros íntimos o familiares son féminas.
La magnitud del problema pudiera ser aún mayor, si se tiene en cuenta que apenas 89 de los 193 países miembros de la ONU recopilan estadísticas sobre la violencia de género, aunque la cifra duplica a los reportados hace una década.
De acuerdo con Grum, no menos alarmante es el hecho de que solo cuatro de cada 10 mujeres agredidas buscan ayuda, mientras un pobre 10 por ciento denuncian el caso a las autoridades.
Por otra parte, las féminas representan menos del 35 por ciento de los miembros de la Policía en el planeta.
Para Naciones Unidas, una de las prioridades es romper el muro de silencio, lo que explica el lanzamiento de campañas y la realización de foros, además de sus llamados a los líderes mundiales a traducir en hechos las palabras y los compromisos.

UN FLAGELO UNIVERSAL

La violencia física y sexual contra las mujeres está presente en todo el planeta, pero la ONU alerta que Asia, África y Oceanía son los continentes con mayor impacto del flagelo.
En regiones de Oceanía, hasta un 68 por ciento de las féminas experimentan la violencia alguna vez en su vida, cifra que en zonas de Asia y África llega a rondar el 65 por ciento.
Respecto a América Latina y el Caribe, entre un 14 y un 38 por ciento de las féminas son víctimas, mientras en Europa azota hasta un 46 por ciento de ellas.
Norteamérica muestra el escenario menos preocupante, con entre un siete y un 32 por ciento.
Se trata de una triste realidad que el nuevo reporte solo viene a confirmar, comentó a Prensa Latina el secretario general adjunto de la ONU para el Desarrollo Económico, Lenni Montiel, después de la presentación del informe.
Para el alto funcionario, la situación sigue muy complicada, “porque no podemos acabar con el fenómeno de la noche a la mañana como quisiéramos”.
Montiel insistió en la importancia del compromiso de enfrentar el fenómeno, y de traducirlo en políticas y medidas concretas.
La violencia contra las mujeres adquiere niveles aún más preocupantes y repudiables en los países golpeados por conflictos o grupos terroristas, entre ellos Siria, Iraq, Nigeria y República Centroafricana.
En un reciente debate del Consejo de Seguridad de la ONU sobre las féminas y la paz, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, subrayó que “muchas veces es más peligroso ser mujer que soldado en una guerra”.
Las violaciones, el secuestro, la esclavitud sexual, el asesinato, el desplazamiento forzado y la consideración como trofeo de guerra son situaciones frecuentes para ellas en las zonas de hostilidades.
A mediados de octubre, el Consejo escuchó el desgarrador testimonio de una joven de la etnia Yazidi, quien narró los ataques del Estado Islámico (EI) contra su pueblo, en agosto del pasado año en Iraq.
Violaron hasta a las niñas y tomaron a muchas mujeres como esclavas sexuales, condición en la que se encuentran en la actualidad unas tres mil, denunció.
La joven reclamó justicia para los yazidis y defendió que el caso del EI llegue a la Corte Penal Internacional bajo el rótulo de genocidio.

TAMBIÉN LA POBREZA

La violencia no representa el único problema que afecta a decenas de millones de mujeres en el planeta, también la pobreza, el desempleo, el cambio climático y la falta de acceso a la educación, la salud y la participación política.
En los países en desarrollo, las féminas constituyen la mitad de las golpeadas por la pobreza, y más del 50 por ciento en las naciones industrializadas.
No es una situación nueva, durante mucho tiempo han sido las mujeres y los niños las principales víctimas, lamentó Montiel.
De acuerdo con el nuevo reporte del DESA, las madres y ancianas que viven solas corren mayor riesgo de caer en la pobreza que los hombres en igual condición, mientras la suficiencia económica es mucho menos probable en las féminas que en el género opuesto.
No todo es negativo para la mujer, en las últimas dos décadas las féminas aumentaron sus expectativas de vida, hasta llegar a los 72 años por 68 los hombres, las niñas mejoraron notablemente su presencia en las aulas y avanzó la salud materna.
En la política y la toma de decisiones, las mujeres pasaron de representar un 12 por ciento de los parlamentarios en 1997 a un 22 en 2015, y en la rama ejecutiva subieron de un 12 a un 19 por ciento en los puestos de jefe de Estado o de Gobierno, y de un seis a un 18 en los gabinetes ministeriales, cifras alentadoras, aunque lejos de las justas aspiraciones de paridad.
Pese a los avances en materia de equidad y empoderamiento de la mujer, resta mucho por andar para vencer flagelos como la violencia y la discriminación.
La humanidad jamás podrá materializar todo su potencial si la mitad de la población sigue discriminada, afirmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El diplomático llamó a aprovechar la agenda 2015-2030 de desarrollo sostenible para hacer realidad la equidad de género y el protagonismo femenino en los diferentes sectores de la sociedad.
La nueva plataforma de progreso humano y armonía con la naturaleza incluye entre sus 17 objetivos el de la igualdad de sexos.

 

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