Justicia peruana ordena reingreso a prisión para Keiko Fujimori por 15 meses

Keiko Fujimori deberá volver a prisión mientras continúa la investigación por cuatro delitos de corrupción que la vinculan con el escándalo de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht. El juez Víctor Zúñiga aceptó este martes 28 de enero el pedido de la Fiscalía para el reingreso a la cárcel de la lideresa opositora, que está al frente del partido Fuerza Popular.

Zúñiga ordenó 15 meses de prisión preventiva para Keiko, quien fue detenida inmediatamente después de que terminara la lectura del fallo en los juzgados de Lima. La hija del expresidente Alberto Fujimori ya había manifestado en la mañana a través de Twitter que iba a “seguir la decisión del juez Víctor Zúñiga junto a mi familia desde la casa de mi mamá, para poder cumplir con lo que corresponda”. Keiko también expresó que tenía “mucha fe en que la justicia prevalecerá”.
La opositora mantiene que la Fiscalía no pudo entregar “ni un solo elemento nuevo”. Sin embargo, en la maratónica audiencia, que se extendió por más de siete horas, el juez terminó respaldando todos los argumentos del Ministerio Público.

Keiko también anunció que pidió a su esposo, el estadounidense Mark Vito, que lleve su caso a gobiernos extranjeros y a organismo internacionales. Y es que la tesis de Keiko y su defensa es que todo este proceso es una persecución política en su contra.

Unas elecciones en 2021 sin presencia del fujimorismo

Con estos 15 meses de prisión preventiva, Keiko Fujimori no podrá presentarse a las elecciones presidenciales del 2021. Es algo que se augura tendrá una repercusión mayor a largo plazo en el futuro de Fuerza Popular.
Con Keiko entre rejas durante este periodo de tiempo, esta formación pierde a su líder y bajo el riesgo de quedarse aislada de la lucha por la presidencia hasta los comicios de 2026.

Este revés se suma al otro golpe que el partido sufrió este fin de semana en las elecciones legislativos. Fuerza Popular pasó de tener 73 de 130 escaños a controlar solo 12. Esto dejó al Congreso sin una fuerte oposición contra el Gobierno del presidente Martín Vizcarra.