Fracasa protesta en China, pero abre interrogantes.

El despliegue policial en estas ciudades, entre ellas Pekín, fue especialmente importante y aparentemente ninguna manifestación tuvo lugar tras el llamamiento que circulaba en internet.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, se esforzó el domingo en responder a los principales temas de preocupación de la población como la inflación, la corrupción y la vivienda, el mismo día en que estaban convocadas por internet manifestaciones en 13 ciudades del país.

El despliegue policial en estas ciudades, entre ellas Pekín, fue especialmente importante y aparentemente ninguna manifestación tuvo lugar tras el llamamiento que circulaba en internet, inspirada en las revueltas en el mundo árabe, a favor de más “transparencia del gobierno” y de “libertad de expresión”.

“Nuestro desarrollo económico tiene por objetivo responder a las necesidades crecientes de la población en el ámbito material y cultural y hacer que sus vidas sean siempre mejores”, aseguró Wen durante una conversación con los internautas.

También indicó que el gobierno iba a luchar contra la especulación inmobiliaria, aumentar la oferta de vivienda, asegurar una producción suficiente de cereales y de productos de primera necesidad.

“El rápido aumento de los precios ha afectado la vida de la gente e incluso la estabilidad social”, reconoció el primer ministro. “Sin duda podemos contener la inflación”, añadió.

El incremento de los precios de los alimentos, de la vivienda y los productos de primera necesidad son las principales preocupaciones de los chinos y por lo tanto de sus dirigentes, visiblemente muy inquietos ante la revuelta en el mundo árabe.

En enero, la inflación alcanzó el 4,9% pese a una serie de alzas de las tasas de interés y de las reservas obligatorias de los bancos; los precios de los alimentos se han disparado.

Wen también anunció un objetivo de crecimiento más controlado. “En el plan quinquenal (2011-2015), hemos acordado alcanzar un objetivo de crecimiento del 7%”, declaró, revisando a la baja el objetivo habitual del 8%.

El PIB de China, que el año pasado se convirtió en la segunda economía mundial, creció en 2010 un 10,3%.

El próximo sábado se abre la sesión del Parlamento que estudiará el plan quinquenal.

Aparentemente, no se registró ninguna manifestación el domingo, pese a la misteriosa convocatoria realizada en internet invitando a los chinos a reunirse todos los domingos en 13 ciudades a las 14H00 (06H00 GMT).

En Pekín, cientos de policías en uniforme y otros cientos de civil vigilaban la calle Wanfujing donde los chinos llamaron a manifestarse.

El restaurante McDonald’s -punto de encuentro- estaba repleto, entre clientes, periodistas extranjeros y policías vestidos de civil equipados con pinganillos que sacaban fotos o filmaban.

El ambiente se enrareció hacia las 15H00 (07H00 GMT) cuando decenas de policías rodearon a periodistas que querían grabar imágenes de la calle y el restaurante, impidiéndoles trabajar.

Periodistas de la AFP vieron a la policía, muy nerviosa, tratando con brutalidad a periodistas extranjeros. Al menos una decena de periodistas, franceses, estadounidenses, españoles o alemanes, acabaron en la comisaría de Wanfujing.

En Shanghai, había muchos policías en la calle Hankou, cerca de la Plaza del Pueblo, el lugar elegido para la protesta, que no tuvo lugar.

Varias personas fueron llevadas en tres furgonetas, constató la AFP, pero se desconoce si se estaban manifestando.